Existió una vez, en una Reserva Natural, un hombre inconciente, que una vez por semana iba de paseo por esa reserva. Él decía que iba porque le gustaba el aire libre, los árboles, los animales que salían a tomar sol, y las golosinas.
Este hombre, cada vez que visitaba la Reserva, se llevaba una bolsa llena de golosinas, y a medida que las comía, iba tirando los papeles al piso. El pobre estaba tan distraído mirando los pajaritos, que no se daba cuenta de lo que hacía!
Un día llegó el hombre a la Reserva Natural, con su bolsa de golosinas. Se puso a caminar mirando el paisaje, y empezó a dejar caer uno a uno los papelitos, las botellas, y la basura que producía. Lo que menos se dio cuenta ese hombre inconciente, es que a medida que tiraba la basura, detrás de él se acercaban volando un grupo de aves, y corriendo por el suelo un grupo de lagartos, que creyendo que eso era comida, se tragaban rápidamente la basura! El hombre siguió caminando, y poco a poco las aves y los lagartos empezaron a sentirse mal, hasta que cayeron desmayados del dolor al piso.
Después de que el hombre se hubiera ido, llegó el Guardaparque de la Reserva, con un grupo de chicos, que al ver a los animales moribundos en el camino, llamaron urgente a los veterinarios "Rehabilitadores de Fauna" para que curasen a los animales. Ellos llegaron corriendo y se llevaron a los pobres animalitos al hospital.
A la semana siguiente, los veterinarios ya habían curado a los animales que milagrosamente sobrevivieron, entonces llamaron al grupo de chicos y juntos los liberaron en la Reserva. Después les contaron porqué se habían enfermado, les mostraron la basura que habían sacado de la panza de los animales y entonces los chicos se volvieron concientes del problema.
Un rato después, llegó el hombre inconciente. Se puso a caminar. Pero justo antes de que pudiese tirar el primer papel, se le aparecen en frente los chicos concientes. Y le empiezan a explicar al hombre los problemas tan graves que provoca tirar basura en la Reserva: riesgos en la fauna y la flora del lugar. Entocnes el hombre entendió, y se volvió conciente, prestó mas atención para acordarse de tirar los residuos en el tacho, se ofreció a limpiar lo que otros habían ensuciado y le explicó a otros hombres lo que había aprendido ese día, para así cuidar entre todos del ambiente y los seres que viven en él.
FIN.
Moraleja:
- El ser concientes de un problema hace que podamos tomar la responsabilidad de hacer algo para cambiarlo. El ya saber de algo implica responsabilidad y decisión: si hacemos o dejamos de hacer algo al respecto ya es una decisión conciente.
- Prestar atención a nuestras acciones reduce el daño que pudiéramos causar a otra persona o a la naturaleza.
- Educar y transmitir los conocimientos aúna fuerzas para luchar en conjunto
- Preguntas para pensar:
- ¿Por qué es importante ayudar a preservar una reserva?
- ¿Qué podemos hacer nosotros para cuidar el ambiente
- ¿Qué otros problemas ambientales hay?
- ¿Por qué creen que hay tantos problemas ambientales?
- ¿Qué esperamos que pase? ¿Cómo esperamos que se resuelvan los problemas?