¿Ensayamos?
Nadie sabe hacer las cosas bien desde el primer instante. Todos, hasta los más grandes sabios y Maestros, han necesitado su período de práctica y aprendizaje. Todos han probado -y nosotros también debemos probar- cómo se aplican los conocimientos, cometiendo los errores propios del que ensaya. Y avanzando también, poco a poco, como todo el que ensaya a conciencia. No es cosa de repetir acciones de manera automática, o forzar situaciones formales; es hacer lo que nos hemos propuesto, viéndonos a nosotros mismos desde afuera, para observarnos y comprobar si nos equivocamos o si, a pesar de las equivocaciones, vamos mejorando paulatinamente.
¡Y cuidado! A pesar de que a veces creemos haber mejorado, y ciertamente lo hemos hecho, eso no quita que podamos volver atrás, a los mismos errores que creíamos superados. No hay que asustarse: si "volvemos atrás" es que no habíamos superado tantos peldaños como creíamos, o que nuestra conquista necesitaba un refuerzo para ser más sólida. La diferencia entre los errores primeros y las "vueltas atrás", es que en el segundo caso nos damos cuenta de lo que pasa, y eso es mucho. Es bastante como para seguir insistiendo.