LA SITUACION ACTUAL
Sin excedernos en una prolongada descripción de causas, creemos que la pérdida de la Sabiduría profunda, ha desembocado en el estado actual de crisis que padece la humanidad. Crisis no es una ruptura, aunque lo parezca aparentemente: es el gozne de un ángulo, el momento álgido en un cambio de dirección. La crisis se establece en el gozne entre un pasado que ya no responde a las necesidades humanas y un futuro que todavía no se conoce. La crisis se plantea como inmovilismo o revolución, como tradición sin contenido o destrucción injustificada sin miras a una reconstrucción. La crisis oscila entre el ayer y el mañana, pero olvidándose del hoy que, por muy breve e ilusorio que sea, requiere una base de apoyo y una finalidad como meta.
Por ello, la Filosofía Acropolitana propone una natural ansiedad de Futuro, pero sin caer en devaneos fantásticos; y un fundamento en el pasado sin caer en melancolías estériles.
Los males contra los cuales hay que batallar en el día de hoy son lo bastante poderosos como para no prolongar indefinida e innecesariamente esta crisis. Una cosa es cambiar de sentido en un momento crucial de la Historia, y otra es pasarse toda la vida girando...
Hoy se imponen la angustia, el temor y la desesperación como respuestas a la ignorancia, la falta de principios y de fines.
Hoy se imponen el ateísmo, la impiedad y la creciente insensibilización como respuesta al materialismo, que también es otra forma de ignorancia.
Hoy se impone la violencia, como cáncer degenerado de un valor que falta a todas luces.
Hoy se impone el fanatismo a falta de idealismo: ya no existe la fldelidad por las propias ideas, sino la destrucción de los que no piensan del mismo modo que uno.
Indudablemente, la razón ha muerto... Y no nos contentamos con el olor a muerto. Pretendemos hallar otra torma de razón, superior naturalmente, más sensible, fina y amplia, para suplir los viejos esquemas intelectuales, ya vencidos e inútlies.