Los débiles y los fuertes
Sólo los débiles se amparan en las diferencias, se hacen fuertes en ellas pues no tienen otro método para afirmar su personalidad...
El fuerte, el que se siente firme en sus convicciones y humilde en su andar por el Sendero, no pierde ni una migaja de seguridad por acercarse a todos y compartir algo con todos, pues todos tenemos algo que dar y algo que recibir.