Rompiendo límites
Y no faltaron escapadas a las estrellas, a universos infinitos, dejando vagar la mirada en la noche brillante plagada de luces amigas, buscando el reflejo de la luna en las aguas o el brillo del sol en una gota de rocío temprano. Entonces no me di cuenta de lo fácil que era escapar de la cárcel del tiempo. Hoy, con los ojos cerrados, rememoro tus cuentos y sé que, más que palabras, estábamos viajando sin limites cuando todo a nuestro alrededor era limitado y pesado...